UN PAISANO EN TIERRAS DE TRIVES

 

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FORO DE TURISMO RURAL

 Primera parte

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Creo que ya os he contado en alguna ocasión, que de siempre he sido un impenitente coleccionista de momentos, un impertérrito acaparador de paisajes, enamorado de coger el coche y perderme por esos maravillosos rincones de nuestra querida España.

Pues bien, desde que me casé, por diversas circunstancias, apenas lo había hecho, casi siempre acabábamos eligiendo un destino en el extranjero.

Pero como tenía muchas ganas de volver a viajar por España, desde el año pasado empecé a fraguar un viaje especialmente dirigido a Galicia y Asturias y si nos sobraba algo de tiempo a algún sitio más.

Mis buenos amigos de Guadix, María y Enrique, me habían hablado en cierta ocasión de un viaje que hicieron a La Puebla de Trives, una comarca de Orense, de la cual volvieron encantados y me recomendaron con mucho énfasis, por lo que decidí que aquel sería nuestro primer destino y reservé el hotel con más de un mes de antelación.

Allí visitaríamos la zona durante 8 días y posteriormente nos trasladaríamos a Ribadesella, en Asturias, para visitar la zona durante otros 8 días y el tiempo que nos iba a sobrar ya se vería dónde lo invertiríamos.

También reservé el apartamento de Ribadesella con más de un mes de antelación a través de internet.

Habíamos previsto salir el día 8 de abril, pero cuando llegué a casa el día 7 al acabar el trabajo, mi mujer, Espe, me dijo que por qué no nos íbamos ese día y de esta manera adelantaríamos un buen trecho de camino; aproximadamente nos separaban de La Puebla de Trives unos 900 kilómetros.

Y así lo hicimos, el día 7 sobre las 5 de la tarde cogimos el coche y nos pusimos en marcha, pero antes de partir nos acercamos a Benalúa de Guadix para despedirnos de Charo, Paz y las respectivas familias, pero solo estaba mi cuñada Paz, Charo que llegó un momento y los demás estaban fuera.

Poco después paramos en Despeñaperros para refrescarnos y estirar las piernas un rato. El camino fue bastante fluido, incluso atravesar Madrid se hizo en un periquete, pero la salida de Madrid fue como una pasión en miniatura, haciendo honor a la semana del año en que nos encontrábamos.

Desde Torrelodones hasta Guadarrama vivimos un atasco impresionante y poco después parábamos en un hotel a la salida de Guadarrama.

Tras una cena ligera nos fuimos a dormir con la idea de madrugar al día siguiente ya que nos quedaba otro buen montón de kilómetros.

Y así lo hicimos. Sobre las 10 de la mañana ya estábamos otra vez puestos en carretera. Había más tráfico del normal, por lo que a media mañana decidimos parar a tomar algo y ya del tirón a nuestro destino.

Nos desviamos en Ponferrada en dirección O Barco (antes Barco de Valdeorras) y tras preguntar en una gasolinera llegamos a La Puebla de Trives, cuyo nombre  también vi escrito como A Pobra de Trives y Poboa Trives.

El Concello (Ayuntamiento) de La Puebla de Trives está en el norte de la provincia de Orense y posee una población de unos 3.000 habitantes y una extensión de 84 km cuadrados  siendo su principal núcleo de población La Puebla de Trives con unos 300 habitantes, rodeada de 21 parroquias que dependen de ésta.

La gente tuvo que emigrar para buscar trabajo. En 1990 la población era de unos 8.000 vecinos.

Localizamos el hotel (Hostal La Viuda) y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo a tomar unas cervezas, por supuesto, con unos pinchos de pulpo, que estaba de rechupete.

Había mucha gente en el pueblo, los restaurantes y bares estaban abarrotados, según nos comentaron, en esas fechas vuelven casi todos los parroquianos que viven y trabajan en otros lugares de España.

A media tarde, tomamos posesión de la que iba a ser nuestra casa durante 8 días y tras conocer a Ángel y Clara (foto), los propietarios, nos fuimos a descansar.

El hotel está recién reformado y es de los que en cuanto llevas unas horas en él te sientes como en tu casa. La habitación era tipo buhardilla, todo de madera, con los techos oblicuos, con unas maravillosas vistas y con una limpieza total; cada día nos cambiaban las sábanas y las toallas, hoy en día cosa poco común en hoteles con más estrellas.

Por la tarde, dimos unas vueltas por el centro y el casco viejo del pueblo y estuvimos en la oficina de información turística donde una chica joven y muy agradable nos proveyó de folletos informativos de la zona y nos explicó los pormenores de la Ribeira Sacra de Orense, nos marcó las visitas más interesantes de la misma sobre un plano y nos indicó otras cosas de interés de la zona.

Más pulpo y a dormir.

Despertamos sobre las 10 de la mañana y tras desayunar, al salir del hotel, nos encontramos con un puesto ambulante en el que se vendía pulpo. Una señora con una gran caldera de cobre y un hornillo de gas butano, prepara el pulpo que la gente viene a comprar y se lo lleva en bolsas de plástico con un poco del propio jugo donde se ha hecho. Otros, incluso se lo llevan ya troceado en fiambreras que ellos mismos llevan.

Dimos una vuelta por el pueblo tropezándonos con una procesión muy sobria y a la antigua usanza; la gente vestida con sus mejores galas acompañaba el paso con actitud de respeto y penitencia, portando velas en un silencio sólo interrumpido por algunas oraciones. Nada de penitentes ataviados como aquí los conocemos.

Poco después nos acercamos a ver unas aldeas de los alrededores, mientras hacíamos tiempo para comer, de las que os voy a dar una breve descripción.

Pena Petada tiene una única vía de acceso, que va siempre acompañada de inmensos prados verdes, ganado vacuno por doquier y grandes balas de heno en los campos, que servirán de alimento al ganado en otras épocas y, cuando llega a la aldea se bifurca en dos calles. Ante el temor de que el coche quedara encajonado, dimos la vuelta.

Cotarones tiene una pequeña capilla adosada al cementerio, cosa muy frecuente en todas las aldeas del Concello. Sus casas son de piedra con techos de pizarra y las gallinas campean a sus anchas por estos vergeles.

Bajando hacia La Puebla podían contemplarse en lontananza multitud de aldeas y otros núcleos de población menores. Fue cuando nos dimos cuenta que allí teníamos muchos sitios por visitar, muchos rincones por escudriñar y muchas cosas que aprender.

Continuamos nuestro recorrido por pequeñas aldeas como Castro, San Lorenzo, San Mamede y algunas otras de las que no recuerdo el nombre.

Comimos y por la tarde nos dedicamos a visitar todo lo que nos habían dicho que era interesante en La Puebla.

El antiguo Colegio Santa Leonor viene a ser algo así como el cofre de la memoria histórica del lugar. Allí se educó a muchas generaciones de triveses y ahora se encuentra reconvertido, de una parte en Centro de Interpretación Histórico Cultural, donde se puede entrar en el interior de una montaña en el más extenso sentido de la palabra. Un recorrido guiado por la luz, la música, las imágenes, los objetos, sus gentes, no sólo te harán conocer las tierras de Trives, sino que formarás parte de ellas por momentos y, de otra parte, en Museo de la Escuela y de la Infancia, donde juegos, juguetes, libros, plumas, pizarras, mapas, cartabones, enciclopedias, recortables, fotos, carteras y un largo etcétera nos muestra lo que fueron sus gentes y nos ayudan a entender lo que hoy en día son.

La iglesia del Santo Cristo es el centro de devoción de la villa y acoge en la capilla central la imagen del Santo Cristo de la Misericordia, imagen muy venerada y traída desde tierra santa en 1774 por el trivés Fray Caetano de San Buenaventura.

Las capillas laterales están dedicadas; la de la derecha a San José Patriarca y la de la izquierda a la Inmaculada, siendo esta capilla desde donde se tiene acceso al panteón de los Marqueses de Trives.

Junto a la iglesia está el Concello, sobrio edificio de traza decimonónica que preside, junto a la iglesia, el campo de San Roque.

En la Praza do Grifo destaca la casa con su blasón y su historia asociada a la nobleza, pues perteneció hasta el siglo XIX a la Casa de Alba a través de las posesiones de los Lemos en estas tierras.

La casa del Marqués de Trives muestra aún el fortificado aspecto de un castillo y no solo es la enseña del esplendor nobiliario en la comarca, sino que también esconde en su interior un sinfín de tesoros.

El Marquesado de Trives es el primer título concedido en el reinado de Alfonso XII en la persona de Don Nicanor Alvarado.

La Torre del Reloj (foto) es una imagen emblemática de la villa que formaba parte del antiguo templo de San Bartolomé. Fue derruida en los años 60 y reedificada en 1995 para orgullo y satisfacción de los triveses. En los bajos hay una pequeña exposición que puede contemplarse a través de las amplias cristaleras y una placa muy curiosa que dice: “Que me quede como estoy”.

La Casa Grande es un monumental pazo urbano, presidido por las armas de los Quiroga, Gaioso y Domínguez. Fue pionero en turismo rural en pazos y ofrece al turista siete elegantes habitaciones magníficamente decoradas. Destaca en su elegante arquitectura el bello patio interior columnado y circundado por llamativas galerías.

La Praza do Pilón es el centro neurálgico de la villa y se halla presidida por la esbelta fuente que le da nombre, siendo el punto de reunión y conversación de los vecinos.

El Pazo dos Casanova es una recia construcción de origen monástico, presidida por un hermoso escudo. Las piedras de armas son una constante en el recorrido por el lugar, recordando el carácter hidalgo que en el pasado tuvo la villa.

Existen en los alrededores muchos pazos que son dignos de visitar y de los que para no extenderme mucho os haré una breve reseña.

El Pazo Paradela está situado a 2 km de La Puebla en la parroquia de San Juan de Barrio. Está aislado en medio de una gran finca y presenta una planta en escuadra con un patio formado por las edificaciones y un murallón donde está el gran portalón de acceso, presidido por un hermoso escudo acuartelado coronado por cimera.

Se construyó en el siglo XV aunque ha sufrido muchas reformas posteriores.

En la actualidad está abierto al turismo, disponiendo de 5 habitaciones con excelentes vistas en un lugar privilegiado.

Bueno, queridos paisanos, aquí lo vamos a dejar, ya que una vez acabado el artículo he visto que excedía en demasía, por lo que lo vamos a dividir en varias partes, las cuales os irán llegando en las próximas revistas.

Hasta la próxima.

Vuestro paisano.

 

Segunda parte

 

Hola queridos paisanos, vamos a continuar por donde lo dejamos en la revista anterior, pero antes quiero hacer una salvedad.

He tenido el gusto de enviarle el artículo anterior al Sr. Alcalde de La Puebla de Trives, Don Luis Álvarez, y él ha tenido la deferencia de corregirnos unos datos sobre su pueblo que al parecer eran erróneos en los folletos sobre los que yo me documenté, y son:

La Puebla de Trives cuenta con unos 1.800 habitantes, rodeada de 21 parroquias que dependen de ésta, aunque en 1990 la población era de unos 3.400 vecinos.

Y dicho esto, continuamos con nuestro propósito de seguiros dando a conocer esta maravillosa tierra.

El Pazo A Freiría está situado a 3 km de La Puebla en la parroquia de San Juan de Barrio, construido sobre un antiguo asentamiento monástico de la orden militar de San Juan de Jerusalén, más conocida como la orden de Malta, cuyo principal cometido era el de proteger a los peregrinos.

Se encuentra totalmente restaurado y dispone de 9 habitaciones, destacando los dos torreones y una solana de madera sobre pilares de piedra. En el escudo que se conserva actualmente pueden verse los blasones de los Losada, Feijoo y Quiroga.

El Pazo da Corga se encuentra en la parroquia de Piñeiro a 2 km de Trives, destacando la portada enmarcada por dos torreones y el patio. Encima del portalón de acceso hay una magnífica piedra de armas de perfecta ejecución.

El Pazo de Barbeirón está situado a 5 km de Trives en la villa de Sobrado, siendo sin lugar a dudas el pazo más elegante de la comarca.

Responde a la arquitectura propia del siglo XIX, de aspecto románico y connotaciones señoriales. Su planta es rectangular de fachadas similares, la principal orientada al sur con galería, bajo la cual se abre el portalón principal, estando la piedra de armas en la fachada del oeste.

El Pazo O Cobato forma parte del núcleo de población de Sobrado, rezando una inscripción en su capilla que dice así:

“Se edificó en 1847 un Suárez de Puga Caballero de la R. Orden de Carlos III”.

Es un edificio pequeño de planta rectangular cuya originalidad consiste en que está construido en mampostería enlucida y encintada.

El Pazo de San Lorenzo está a 3 km de Trives en la parroquia que le da nombre. Se construyó en diferentes etapas, habiendo constancia de su existencia desde principios del siglo XVII.

Está construido en mampostería encintada en dos plantas totalmente restaurado, estando dedicado en la actualidad a hotel restaurante.

Volviendo al entorno, diremos que La Puebla de Trives disfruta de un emplazamiento privilegiado que nos ofrece múltiples y variadas posibilidades para disfrutar de la naturaleza y del rico patrimonio monumental. Podemos realizar excursiones a enclaves próximos de una gran belleza paisajística, como son: el Cañón del Sil, Montefurado, Codos de Larouco, Montes do Invernadeiro, Ribeira Sacra y todo el país de Bibei, que es donde se encuentra el municipio.

Posee también en sus inmediaciones la estación invernal de Cabeza Grande de Manzaneda, creada en 1972 sobre unas 2.000 Ha, contando en la actualidad con unas 500 plazas hoteleras y todos los servicios que puedan apetecer los turistas, desde piscinas climatizadas y saunas, hasta pista de kars y un picadero de caballos, pasando por otros servicios como campo de fútbol, pistas de tenis, de baloncesto, cafeterías, bares, discotecas, restaurantes y un largo etcétera.

Aunque nos encontremos lejos de la costa, podemos disfrutar también de una magnífica playa fluvial en el área recreativa del Caneiro. De la misma forma podemos practicar deportes náuticos en embalses como el de Guistolas.

Hacer senderismo es otra de las aficiones que cada día gana más adeptos. Rutas tales como la Ruta de Montaña, que aglutina en su recorrido bellos pueblos de alta montaña, maravillosas vistas panorámicas, fuentes que brotan de la misma roca, pudiendo observar como especies protegidas como corzos, jabalíes, aves rapaces, etc., retozan a sus anchas, sin menoscabo de la generosa, abundante y exuberante flora que nos acompañará durante todo el camino.

La Ruta Monumental, casi toda a la sombra de castaños centenarios (algunos milenarios) y robles con visitas a lugares como el Ponte Cabalar.

La Ruta de los Pazos, brevemente descrita con anterioridad.

La Ruta del Ponte Navea (foto) que nos dirige a través de un espeso bosque a Pena Folenche, hermoso pueblo al cobijo de una gran roca desde donde podemos contemplar una espectacular y preciosa panorámica del Cañón del río Navea.

En el mes de febrero se celebra una de las fiestas más tradicionales, la fiesta del chorizo. Coincidiendo con las festividades de las Candelas y San Blas, ésta tiene lugar en Vilanova. Allí acuden los romeros encendiendo fogatas donde se asan los chorizos típicos de la comarca.

Otra de las festividades muy arraigadas en las costumbres trivesas es la Semana Santa que se celebra sobriamente pero con gran solemnidad.

Desde el año 1972, la fiesta que congrega a mayor número de personas es la fiesta de la Bica. Se celebra el último domingo de julio en la cima de La Cabeza Grande de Manzaneda. En ella tiene lugar una comida campestre con empanada, pulpo y como postre la célebre Bica de Trives, que es una especie de bizcocho que se deshace en la boca.

En los últimos años y coincidiendo con esta fiesta tiene lugar el Certamen Internacional de Bandas de Gaitas.

Pero es en los meses de verano cuando Trives tiene un mayor movimiento lúdico-cultural, con conciertos, teatro, cine, folclore, etc.

En la última semana de agosto tienen lugar las fiestas de San Bartolomé, cerrando el calendario festivo en el mes de septiembre las fiestas patronales en honor del Santo Cristo de la Misericordia y la Dolorosa los días 13, 14 y 15, siendo los platos fuertes una gran comida popular en la Plaza del Reloj, desfiles profesionales, bandas de música y fuegos artificiales.

En cuanto a gastronomía se refiere, amén de la ya mencionada y muy famosa Bica de Trives, hay que destacar por su calidad los productos derivados de la matanza del cerdo, el cabrito asado del Navea y las excelentes carnes de vacuno a las que los pastos de la alta montaña le dan un sabor extraordinario.

Como dignos acompañantes de estos manjares tenemos que citar los vinos de las riberas de Sanfiz y de Bibei y como complemento el orujo de la zona.

No debemos olvidar las frutas y todos los productos de las huertas de Navea en una de las zonas más templadas y con un microclima propio.

¿A ver si adivináis qué cené esa noche?, pues más pulpo y a dormir.

Al día siguiente, decidimos hacer la ruta de la Ribeira Sacra.

Cogimos dirección Castro Caldelas y visitamos su castillo donde destacan la Torre del Reloj y la Torre del Homenaje. También visitamos la hermosa iglesia de Santa Isabel del siglo XVI. Se recomienda visitar la iglesia de Santa María del Burgo (renacentista) y el santuario de la Virgen de los Remedios (neoclásico), aunque nosotros por disponer de poco tiempo no lo hicimos.

Continuamos hacia Leboreiro y Vilariño Frío donde destaca el puente romano de piedra que se cruza al llegar a la aldea y que sólo permite el paso de un vehículo.

Seguimos hacia Parada do Sil donde visitamos Os Balcons de Madrid (Los Balcones de Madrid); hay unas vistas impresionantes del río Sil en lo hondo de los cañones (foto), calculo que unos trescientos metros por debajo. Justo enfrente tenemos el Santuario de Cadeiras, a la derecha Lama de Brasmos y a la izquierda Santi Orxo. Una excursión interesante es el Catamarán de la Ribeira Sacra.

Tras unos kilómetros, paramos en Loureiro a tomar unas cervezas y poco después contemplamos el impresionante Monasterio de San Esteban de Rivas del Sil, aunque no pudimos visitarlo por encontrarse en obras de reforma. Sus alrededores no son para menos, pudiendo subir a Penedos do Castro para visitar el castillo del rey visigodo Leovigildo.

Proseguimos hacia el Monasterio de San Pedro de Rocas (foto) del siglo VI. Bonito monasterio excavado en la roca donde te llamará la atención los diferentes sepulcros antropomórficos (forma humana) situados tanto en el interior como en el exterior del templo (foto); y si tienes un problema de verrugas, lávatelas en la fuente de San Benito.

En esta zona se encuentra el Camino Real que va a Esgos, y en él, casi es posible intuir los agitados latidos del “Lobishome”, también llamado “O Home do Unto”. No es una leyenda, tiene nombre y apellidos, Manuel Blanco Romasanta.

Por sus macabros asesinatos fue condenado a garrote vil en 1853, aunque la Reina Isabel II le conmutó la pena por la de cadena perpetua, aunque no llegó a cumplirla, ya que en 1854 desapareció sin dejar rastro. No hay constancia de su muerte, enterramiento o liberación, aunque oficialmente se dijo que había fallecido a las pocas semanas de su ingreso en prisión. ¿Seguirá rondando el hombre lobo de Allariz?

En Esgos tomamos un tentempié y continuamos hacia Xunqueira de Espadañedo donde visitamos su monasterio.

Volvimos a pasar por Vilariño Frío y en Leboreiro nos desviamos hacia Montederramo donde visitamos el Monasterio de Santa María de Montederramo, fundado en 1124 por Doña Teresa de Portugal; en el documento fundacional se hace mención por primera vez de la Rivoira Sacrata.

Siguiendo en dirección a Chandrexa de Queixa (techo de Galicia), bordeamos el pantano del mismo nombre y llegamos a Trives bastante cansados.

Aparte de las comentadas en la Ribeira Sacra hay muchas más ermitas, monasterios e iglesias que visitar, pero nosotros sólo visitamos las más relevantes.

Al día siguiente, decidimos hacer una ruta más relajada, con menos kilómetros, ya que la del día anterior nos había dejado exhaustos, por lo que nos encaminamos hacia Manzaneda.

Lo primero que nos llamó la atención y que visitamos fue la iglesia de San Martiño, donde se venera a la Virgen de las Nieves, patrona de Manzaneda. Esta iglesia es pequeñita pero muy acogedora; cuando la visitamos no había nadie en ella y tuvimos tiempo de respirar y sentir la paz y la calma que nos rodeaban. Nos llamó la atención el suelo de parqué.

La Cárcere dos Sarmiento ha sido restaurada recientemente y en su fachada se puede ver el escudo desmochado de los Sarmiento y Ribadavia.

El Castillo fue destruido por los irmandiños por lo que sólo se pueden apreciar sus restos. Fue objeto de litigio entre los Condes de Lemos y Benavente y posteriormente pasó a ser posesión de los Condes de Ribadavia.

La Casa da Torre tiene una presencia majestuosa, poseyendo detalles de gran belleza arquitectónica: pilastras angulares, hermosos balcones y una llamativa cornisa.

Acompañando nuestro recorrido se pueden adivinar los lienzos de la antigua muralla, resaltando A Porta da Vila, que es la única que permanece en pie de las tres que hubo en la primitiva villa medieval.

Al salir del pueblo, cogemos a la derecha un camino que nos lleva al Castiñeiro de Pombariños (foto), declarado monumento natural.

Poco después llegábamos a Santa María la Real de Cesuris (foto), iglesia barroca del siglo XVIII que nos había recomendado visitar nuestra casera y buena amiga Clara. Anduvimos un rato despistados ya que nosotros buscábamos la aldea de Cesuris, pero no pudimos encontrarla porque simplemente no existe. Incluso en los indicadores de carretera ponía Cesuris, pero la verdad es que allí lo único que hay es la iglesia.

Tratamos de buscar al cura por las aldeas cercanas para que nos la enseñara y cuando por fin lo localizamos en Borruga, estaba diciendo la misa dominical por lo que preferimos seguir visitando aldeas a esperar que acabara.

Es una pena no tener más espacio para poder hablar con más detalle y exponer más fotos, pero ya sabéis que casi todo en la vida tiene su límite.

Y aquí vamos a dejar esta segunda parte, esperando que os haya entretenido. Y ya sabéis, en la próxima revista la parte final de este bonito viaje a la bella comarca de Trives.

Hasta la próxima.

Vuestro paisano.

 

Tercera parte

 

Bueno amigos, continuando nuestro viaje nos ha llamado la atención que casi todas las iglesias y ermitas que hay junto a la carretera están construidas de manera que desde ésta se puede ver la parte posterior de la misma, quedando la fachada principal oculta a la vista.

Sobre el mediodía estábamos en Trives, comimos, y como el cansancio comenzaba a hacer mella, dedicamos la tarde a una buena y reconfortante siesta.

Decidimos que al día siguiente visitaríamos Celanova, lugar muy enraizado con la vida y sobre todo con la muerte del patrón de Guadix, San Torcuato.

No hemos madrugado ningún día por lo que tanto viaje se hace llevadero, a pesar de que a día de hoy, 12 de abril, llevamos recorridos unos 1.500 km.

Hemos pasado en nuestro camino a Celanova por aldeas y pueblos muy bonitos de los que destacaría los siguientes:

Castro Caldelas con su castillo, Vilariño Frío con su puente romano, Xunqueira de Espadañedo con su Monasterio de Santa María, Maceda con su castillo, Baños de Molgas hermosa ciudad balneario, Xunqueira de Ambía con sus inmensas construcciones en piedra, Allariz cosmopolita, residencia de Reyes en la Edad Media y durante un tiempo capital del reino de Galicia, Celanova majestuosa y Santa Comba de Bande con su capilla visigoda del siglo VII a 25 km de Celanova.

Por razones de tiempo no hemos parado a visitar mas que algunos de ellos, dejándonos guiar por lo que nos había dicho nuestra buena casera y mejor amiga Clara. Destacaré Baños de Molgas, atravesado por el río Arnoia, ciudad con mucha historia en la que se cuenta la leyenda que las tropas de Junio Bruto pararon en este lugar atraídos por la bondad de sus aguas termales, dejando constancia de su paso con la construcción del puente romano y una pequeña construcción anexa.

En Santa Comba de Bande (foto) estuvo enterrado San Torcuato, pero tras bastantes problemas, Celanova consiguió llevarse sus restos y enterrarlos en el altar mayor de la iglesia del Monasterio de San Salvador (foto), antiguo monasterio benedictino fundado por San Rosendo, patrón de Celanova, en el siglo X.

Cuenta la leyenda que Celanova tuvo que usar de sus influencias como Priorato para imponer su voluntad sobre Santa Comba de Bande, que dependía religiosamente de ésta y  tenía menor categoría, para poder trasladar los restos de San Torcuato desde Santa Comba de Bande hasta Celanova.

También se veneran de San Torcuato el cráneo y el corazón momificado, que están en la sacristía de la iglesia.

Al día siguiente visitamos San Xoan do Río, dejando a un lado la muy pintoresca ruta de Fraga que no hicimos por falta de tiempo.

El pan de San Xoan do Río es uno de los mejores que he probado en todo el viaje, aunque en general el pan se parece bastante al nuestro y está buenísimo.

El término municipal tiene 62 km² y 58 entidades de población.

Podemos basar la historia del municipio en restos arqueológicos de diversa procedencia que nos marcan su evolución a través del tiempo.

Empezando por la prehistoria, existen sepulcros de la edad de piedra.

De la edad del bronce se conserva en el museo arqueológico de Orense una espada pistiliforme (foto).

También existen indicios que nos pueden hacer pensar que esta zona fue territorio celta.

Como seña de identidad de su pasado romano, el municipio era cruzado por la III vía militar romana que se dirigía desde Bracara Augusta (Braga) a Astúrica Augusta (Astorga). Aún hoy se conserva algún tramo de calzada visible en el pueblo de Ponte Navea.

También se conservan de la época romana 6 miliarios, algunos de ellos con inscripciones perfectamente legibles, destacando el dedicado al emperador Flavio Claudio Juliano, que es el más grande y el único en España dedicado a este emperador.

La iglesia de San Xoan do Río, de sobria majestuosidad, es de estilo barroco, con grandes sillares de piedra y planta de cruz latina con tres naves. Se construyó en 1691 y tiene tras el altar mayor un bello retablo policromado que se conserva muy bien y cuyo motivo central es el Cristo crucificado.

En cuanto a la gastronomía, al igual que en toda la comarca, tienen una especial relevancia todos los productos derivados de la matanza del cerdo, por lo que destacaremos las castañas como hecho diferencial.

Los días 2 de cada mes hay una feria importante donde se comercializan todos los productos del campo, y aparte de la Navidad y la Semana Santa, la fiesta de mayor relieve es la de San Xoan el 24 de junio.

Volviendo hacia Trives nos desviamos para ver el Ponte Navea (foto), romano en sus principios.

Sirve de límite entre las diócesis de Orense y Astorga y de los municipios de La Puebla de Trives y San Xoan de Río. De un solo arco y con una altura de 15 metros, fue reconstruido en la Edad Media y ha sido declarado monumento histórico artístico.

A su lado se puede ver la capilla de la Encarnación, edificada sobre un antiguo templo romano. Podemos ver la cruz de Malta en su portada, lo que indica que este camino era de tradición jacobea y por tanto paso de peregrinos.

Como hoy nos iba a invitar Clara a comer pulpo preparado por ella y aún no era hora de comer, nos fuimos a ver la iglesia de Sobrado de Trives que fue monasterio de monjas benedictinas y su construcción se remonta al siglo XII.

Es el ejemplar del románico más significativo de la provincia. Está construido en una sola nave sin crucero y su portada románica está precedida por una anteiglesia gótica. De la portada destaca el conjunto de capiteles y, sobre todo, el dintel, sostenido por dos figuras humanas; un músico en posición de tocar y un acróbata agarrándose los pies. De la antigua bóveda de piedra solo se conserva el presbiterio, ya que en el año 1872 se hunde junto con el muro norte. Separando la nave del presbiterio se abre el majestuoso arco triunfal de medio punto con triple arquivolta, donde se pueden observar los mejores capiteles de la construcción.

En el muro sur se abre otra puerta románica con arquivolta sobre columnas rematadas en capiteles con decoración animal. Cuatro ventanas románicas con columnas y bellos capiteles destacan entre los contrafuertes.

El ábside es otra pieza importante del conjunto.

En el atrio podemos reconocer donde estuvo el claustro cubierto, como demuestran los huecos que aparecen en el muro sur y en los contrafuertes. En el centro del atrio se alza un sobrio cruceiro con una inscripción de 1603, y en un extremo se eleva una torre usada en algún tiempo como campanario.

Algunas piezas importantes de las conservadas son:

La Cruz Procesional de 1585, la pieza del pelícano, curioso sagrario expositor, el púlpito confesionario de 1850 y las dos pilas de piedra de 1700.

El conjunto fue declarado monumento histórico-artístico.

Volvimos hacia Trives y decidimos saludar al Alcalde, Luis Álvarez, para felicitarle por haber sacado tanto partido de lo que tenía a mano en un pueblo tan pequeño, pero no pudimos hacerlo ya que se encontraba de viaje. Esa tarde, nuestro amigo Ángel le llamó por teléfono y tuvimos el gran placer de conocerlo personalmente y cambiar impresiones con él. Resultó ser colega mío de trabajo, antes de ser Alcalde era el Director de la oficina del Banco Pastor en La Puebla de Trives.

Clara ya nos esperaba desde hacia un rato y, en cuanto nos vio aparecer, se puso manos a la obra y poco después degustábamos uno de los mejores pulpos gallegos que hemos probado en todo el viaje.

Por la tarde Espe se fue a descansar y yo aproveché para ir a Expo Trives, donde entre otros servicios hay internet gratuito y pude despachar alrededor de unos 400 correos electrónicos.

(Nuestros caseros de La Puebla de Trives)

Al día siguiente, con bastante nostalgia en el alma por abandonar tan bellas tierras y dejar atrás a nuestra familia de Trives (Ángel, Clara, sus hijos, Carlos, Santiago, Luis y otras buenas gentes), partimos hacia nuestro nuevo destino en Ribadesella, no sin antes ver el fantástico puente romano de Bibei (foto), cuya imagen forma parte del escudo de La Puebla de Trives.

(Nuestro amigo Carlos)

Creo que en el futuro volveremos por estas tierras tan bellas, más que nada porque tendremos que visitar a nuestra familia de vez en cuando.

Desde estas líneas, Espe y yo queremos agradecer a toda la gente que conocimos, todo lo que hicieron por nosotros y lo bien que se portaron.

Y a vosotros, nuestros queridos paisanos, recomendaros que no dudéis en visitar estas maravillosas tierras, pues aparte de lo que aquí os he contado, hay muchísimas más cosas por visitar, amén de poder conocer a estas gentes tan buenas y cariñosas.

Hasta la próxima.

Vuestro paisano.

(Álbum de fotos)

© Del autor

Artículos publicados en la Revista de la Asociación Cultural Amigos de Gor San Cayetano

 

 

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Este sitio se actualizó por última vez en Guadix (Granada) el 19 de julio de 2017 a las 13:18:41

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